El régimen de Venezuela presuntamente contrató los servicios de piratas cibernéticos para espiar a la oposición, a periodistas y a la sociedad civil, y tiene las herramientas para interceptar las comunicaciones emprendidas a través de celulares y de computadoras, incluyendo correos electrónicos, mensajes de texto y conversaciones de voz realizadas a través de Skype.

Dado a que estas herramientas consisten en el uso de malware que permite monitorear directamente el uso de las computadoras y teléfonos celulares, en vez de simplemente interceptar las señales electrónicas que salen de los dispositivos, la encriptación utilizada por algunos servicios de mensajería dejan de ser una garantía de privacidad para los equipos intervenidos.
Un reciente estudio elaborado por Citizen Lab, un centro de investigación de la Universidad de Toronto, esboza el amplio uso de operaciones de espionaje cibernético contra periodistas y disidentes en países latinoamericanos vinculados con el bolivarianismo, incluyendo Ecuador, Argentina, Brasil y Venezuela.
Citizen Lab, entidad abocada a investigar el uso de tecnología por parte de gobiernos para espiar a sus ciudadanos, también anunció haber detectado en Venezuela el uso de la herramienta de ciberpiratería conocida como FinFisher.
Además se conoce es que la agrupación conocida como PackRat – jauría de ratas– tiene entre sus blancos dirigentes de la oposición venezolana.
La agrupación, cuya existencia también fue reportada por Citizen Lab, lleva años realizando operaciones de espionaje cibernético desde los países del ALBA, con especial énfasis en espiar las actividades de dirigentes de la oposición, periodistas y activistas.
El nombre de PackRat viene por el uso que hacen los ciberpiratas de programas conocidos en inglés como Remote Admnistration Trojans (RAT) y por el empleo de la técnica conocida como Packing para oscurecer su presencia, explicó John Railton, uno de los investigadores de Citizen Lab.















