¿Qué haces cuando ya has batido el récord al Pit-Stop más rápido dos veces? Pues está claro. Contactas con la agencias espacial rusa y metes un auto de Fórmula 1 en un avión de entrenamiento para astronautas para batir el récord de Pit-Stop… en gravedad cero. Bienvenidos a la última locura de Red Bull. Si cambiar las ruedas a un F-1 cayendo en picada a 9.000 metros de altura suena delirante, es porque probablemente lo es. Innecesario o no, eso ha sido precisamente lo que acaba de hacer el equipo Aston Martin Red Bull Racing Formula One.

Sus técnicos se han desplazado al Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Gagarin, en las afueras de Moscú. Alquilaron un avión Ilyushin II-76 MDK de la agencia espacial Roscosmos y han metido dentro uno de los bólidos de su escudería con 16 técnicos de F-1 y 10 camarógrafos. El resultado es un vídeo imperdible si te gusta todo lo relacionado con la astronáutica o la Fórmula Uno. Los vuelos en gravedad cero, que en realidad es un término inexacto pero muy popular (el término correcto es microgravedad). Subir cosas al espacio es caro y peligroso, así que los astronautas o los científicos entrenan en aviones de vuelo parabólico. En esencia se trata de simular la ingravidez haciendo caer a plomo el avión en un ángulo de 45 grados. La caída dura unos 22 segundos, el avión recupera altura y repite la secuencia de subidas y bajadas varias veces en cada vuelo de este tipo.
Pit-Stop a gravedad cero
Pero una cosa es flotar en el aire con cara de flipado y otra muy diferente poner a punto un auto de 400 kilos que no quieres que caiga sobre nadie cuando la gravedad vuelva a hacer de las suyas. Para el experimento, el equipo de Aston Martin Red Bull tuvo que tomar no pocas precauciones. Adicionalmente, el equipo tuvo que limitarse a solo 15 para poder asegurar toda esa maquinaria pesada y partes de auto antes de que la gravedad normal regrese.
Sigue leyendo: Una parada en boxes de Formula 1, pero en gravedad cero















