Los dispositivos móviles son ahora tan esenciales para los lugares de trabajo como las fotocopiadoras y máquinas de café. Eso significa que una red inalámbrica rápida y confiable también es esencial. Pero construir una no es tan simple como enchufar el router del proveedor de acceso a internet y conectar su teléfono inteligente.
De hecho, si nunca lo has hecho antes, armar una red Wi-Fi lo suficientemente robusta como para soportar tu negocio puede ser bastante complicado. Por eso hemos elaborado una lista con los 5 errores más comunes en la configuración de una red inalámbrica y cómo evitarlos.
1.- Router inalámbrico sobrecargado: Es común comenzar con un router inalámbrico de nivel de entrada para configurar tu red. Pero a medida que el negocio crece y se agregan dispositivos de almacenamiento o cámaras IP a la red, muchos routers de consumo se sobrecargan por el uso intensivo. Desafortunadamente, no hay manera fácil de saber de antemano si el router con que se cuenta está a la altura de su red. Si experimenta lentitud inexplicable, una solución es la instalación de un conmutador o switch de red independiente al punto de acceso inalámbrico. Si el nuevo switch es gigabit Ethernet aumentará la velocidad de tu red local.
2.- Cobertura pobre de la red Wi-Fi: Otro error que cometen las pequeñas empresas con frecuencia es que dependen de un único punto de acceso, independientemente de la carga de la red. La proliferación de los teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras portátiles en el lugar de trabajo, significa que fácilmente podría haber docenas de dispositivos inalámbricos conectándose a un solo punto WiFi. La instalación de varios puntos de acceso por adelantado reduce el riesgo de cuellos de botella que matan la productividad. También puedes reducir la carga de la red inalámbrica mediante la migración de dispositivos como computadoras de escritorio e impresoras a una red por cable siempre que sea factible.
3.- Mala colocación de los puntos de acceso Wi-Fi: La ubicación física de un punto de acceso Wi-Fi es crítica, y puede bajar notablemente su rendimiento si lo colocas en un rincón, al lado de grandes accesorios metálicos o armarios, o al lado de columnas de cemento. Una forma sencilla de evaluar las posibles ubicaciones de las antenitas es visualizar en línea recta las señales inalámbricas que emanan desde el punto de acceso. Las partes de la oficina que estén bloqueadas por tres o más obstáculos como paredes o archivadores, probablemente experimenten señales débiles o inexistentes.
4.- No esperar las velocidades de la caja: Es fácil dejarse seducir por las velocidades que prometen los routers inalámbricos (802.11n). Sin embargo, éstas velocidades son teóricas y no toman en cuenta las condiciones de la vida real. Además las cifras son aplicables solo para un único cliente pero resulta que este ancho de banda se divide entre todos los dispositivos adicionales que funcionan en la misma banda de frecuencia.
5.- No usar el canal por defecto del router: Cuando necesita hacer funcionar su red rápidamente, es tentador empezar a utilizar el router sin molestarse en cambiar el canal predeterminado. Pero a menos que vivas lejos de la civilización, es probable que este canal ya esté en uso por un vecino, lo cual puede causar una interferencia que degrada el rendimiento inalámbrico. Para evitar esto, cambie el canal en el dispositivo cuando lo configure. No es difícil, ya que solo hay tres canales: 1, 6 y 11. Por supuesto, en los lugares que están inundados con múltiples redes Wi-Fi puede ser necesario experimentar con todos los canales hasta obtener los mejores resultados.















