En diciembre de 2016, Qualcomm y Microsoft anunciaban su objetivo de integrar el último procesador para móviles, con el sistema operativo Windows 10. La idea detrás del proyecto es simple pero ambiciosa: conseguir que tu próxima PC se parezca más a un smartphone.
Casi medio año después, y desde Taiwan en medio del Computex 2017, ambas compañías han concretado, cuales serán los primeros fabricantes en llevarán la idea de la teoría a la práctica: HP, Asus y Lenovo. Los tres lanzarán portátiles con entrañas de smartphone suministradas por Qualcomm, desdibujando la línea, de por sí cada vez más difusa, que separa al móvil de las computadoras personales.
El equipo resultante, a medio camino entre las Chromebooks y las Ultrabooks, llegarán en 2018, costarán entre $400 y $700 dólares, tendrán conectividad LTE, el encendido instantáneo desde el reposo que caracteriza a cualquier smartphone moderno y hasta «50% más de duración de la batería» con respecto a las portátiles actuales. Los nuevos dispositivos prescindirán además de ventiladores, de nuevo, como sucede en un celular, haciendo todo más silencioso.
La idea de Qualcomm y de Microsoft, que ya dio por perdida la batalla con Windows Phone, es por lo tanto ingeniosamente directa: en lugar de hacer que el PC luche contra el smarpthone, harán que la computadora sea más parecida a un teléfono inteligente.
















