Intel se pasó de largo el negocio de los móviles y ahora está abocada a participar en cualquier cosa pequeñita que lleve procesadores. Intel Compute Card es toda una PC que cabe más o menos en el tamaño de una tarjeta de crédito, mide 94×55 milímetros. Según Intel este es el PC más delgado hasta la fecha, con 5 milímetros de grosor.
En el pasado CES de Las Vegas Intel la asomó y en Computex 2017 de Taipei en China ha sido la presentación del producto al mercado, ya que se pondrá a la venta a mediados de año con la asociación de algunos jugadores importantes como Dell, HP, Sharp, LG y Lenovo que apoyan la idea de Intel. Posiblemente el equipo no brille hasta 2018, que será cuando la miniPC plana debería sustituir en el catálogo a los conocidos Compute Sticks.
Según Intel, la Compute Card es una plataforma informática modular que facilita que la informática integrada utilice la arquitectura de la compañía y las tecnologías más recientes. Simplemente hará falta agregar una tarjeta informática a cualquier dispositivo certificado para aumentar sus capacidades informáticas y extender su ciclo de vida.
La aplicación más interesante y cercana que tenemos viene de LG: la compañía coreana quiere usar las Compute Cards como cerebro de monitores, y de esta forma convertirlos en computadoras todo en uno de forma asequible y casi transparente. Otros posibles destinos interesantes son las pizarras y paneles tipo tabletas sin procesador.
















