La primera pregunta que todo el mundo debe hacerse antes de comprar un smartphone es qué uso le va dar al equipo. Si sólo lo necesitas para llamadas y leer correos, probablemente no te haga falta adquirir el último modelo de las marcas más caras del mercado. Por otro lado, el teléfono móvil se ha convertido en una herramienta de trabajo y ocio imprescindible para algunos. En estos casos, si por necesidad o por hábito utilizas frecuentemente funciones como la navegación GPS, aplicaciones ofimáticas o herramientas multimedia, un smartphone de una gama superior será más adecuado. Una vez que hayas definido el precio tope que estás dispuesto a pagar, estos son algunos de los elementos principales que debes tener en cuenta antes de tomar la decisión:

Tamaño: Entre un tabléfono de 7 pulgadas y un smartphone de 5 hay una gran diferencia, tanto en el tamaño de la pantalla como en el agarre, el peso y manejo. Si ves muchos vídeos, usas habitualmente videojuegos o el equipo te sirve para cuestiones laborales, los modelos grandes te aportan más comodidad, tanto para consultas como para la escritura. Una pantalla más pequeña suele implicar un dispositivo más liviano, más fácil de guardar en el bolsillo y más fácil de sostener, pero con limitaciones en la visualización de contenidos.
Autonomía: El tiempo que una batería puede dar energía a un móvil depende tanto de su capacidad como del consumo propio del smartphone, pero lo único cierto es que mientras más dure la batería será mejor para nosotros. Por eso en este punto, más que ver números y especificaciones del fabricante, nuestra recomendación es averiguar la opinión de los usuarios en foros de consumidores para conocer experiencias reales y decidir en base a ellas.
Almacenamiento: Las aplicaciones exigen cada vez mayor capacidad de almacenamiento para su utilización sin contar la constante y creciente necesidad de espacio para imágenes y videos. Asegúrate de que el smartphone tenga suficiente memoria de acuerdo tus necesidades o que disponga de ranura para tarjetas microSD que permitan aumentar el espacio de almacenamiento.
Cámara: Si compartes de forma cotidiana fotos con amigos y familiares, deberías plantearte comprar un teléfono con una buena cámara. La mayoría de los modelos de gama alta ofrecen soluciones muy sólidas en este sentido, especialmente en situaciones de poca luz. Otros criterios importantes a tener en cuenta son el zoom, el proceso de optimización de disparo HDR, el flash led y saber si dispone de modo panorama, estabilización y modo ráfaga.
En conclusión será el equilibrio entre tus requerimientos y tu bolsillo lo que defina cual será tu próximo teléfonos inteligente.














