Grindr es una aplicación geosocial destinada principalmente a un público gay. Hace seis meses, un desarrollador aprovechó una vulnerabilidad en Grindr que permitía no solo saber qué contactos te habían bloqueado, sino conocer su ubicación y si tenían VIH o no. Hoy, seis meses después del descubrimiento de esta vulnerabilidad, una nueva página web ha vuelto a poner a Grindr en el punto de mira, ya que un fallo en su API permite seguir conociendo con tremenda precisión la ubicación de sus usuarios.
Recientemente, Grind afirmó que protegía a sus usuarios con «tecnología líder en la industria» y que ofrecía una capa adicional de seguridad ocultando las ubicaciones exactas de los usuarios. Para ello, en lugar de mostrar la ubicación, mostraba un área.
Sin embargo, mediante técnicas expuestas por Queer Europe, la ubicación de cualquier persona puede saberse con una precisión de dos a cinco metros. La razón, apuntan en Queer Europe, es que Grindr usa geohashes de 12 caracteres para ubicar a sus usuarios, o lo que es lo mismo, genera un área de 37 x 18 centímetros. Precisión casi milimétrica.
Asimismo, Queer Europe asegura que este tipo de herramientas podrían ser usadas por gobiernos opresores para localizar y perseguir a hombres homosexuales: Otro fallo de seguridad en Grindr: permite rastrear usuarios en vivo con una precisión de cinco metros















