Aunque no suele ser habitual, los dispositivos electrónicos pueden poner en riesgo la seguridad de los usuarios por posibles cortocircuitos generados principalmente por las baterías de iones de litio empleadas. Un componente electrónico que contiene elementos químicos y que, como tal, suelen degradarse con el tiempo. Como un circuito electrónico, están compuestas de Cátodo (polo positivo), Ánodo (polo negativo) y Electrolito (elemento químico). Pero es la tecnología más perfeccionada y solvente que ha encontrado la industria para alimentar a los aparatos electrónicos. La sombra de la crisis del Galaxy Note 7 de Samsung es demasiado alargada.
Si bien es cierto que todos estos casos son hechos aislados, lo cierto es que cuando se produce más de uno puede llevarse las manos a la cabeza y temer, incluso, por su integridad física. Máxime a que los teléfonos móviles inteligentes, sobre todo, son ya un compañero habitual en la vida de las personas para sus comunicaciones. Los expertos, sin embargo, advierten que la mayoría de baterías pasan los correspondientes filtros de seguridad y, por ende, no suelen derivar en problemas adicionales como explosiones, pero el riesgo de ignición, es cierto, existe.
Los fabricantes de tecnología de consumo recomiendan, en ese sentido, que no se carguen los dispositivos electrónicos con cables no oficiales porque pueden tener amperajes distintos o estar en mal estado, así como no manipularlas o acercarlas a fuentes de excesivo calor como una estufa. Las baterías, por regla general, se suelen degradar conforme se acumulan ciclos de carga (aproximadamente en torno a las mil recargas).
Uno de los problemas que puede estar detrás de estos casos es el sobrecalentamiento, un motivo que puede estar detrás de estos incendios. En este escenario se puede dar el caso que los componentes químicos en el interior de las baterías entren en contacto pueden ocasionar en casos muy puntuales un problema adicional. Este experto cree que, en ocasiones, las celdas y componentes de la batería están tan comprimida que, y descartando un mal uso del dispositivo, se debilitan. Entonces -recalca- se pueden unir el polo positivo y negativo provocando un chispazo, derivando en una reacción en cadena.
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