La semana pasada tuvimos noticia de que un vehículo modelo Jeep había sufrido un hackeo a distancia que consiguió desconectar el motor mientras circulaba por la autopista.
Ante la posibilidad de una vulneración grave de la seguridad que pudiera ocasionar un accidente se va a revisar 1,4 millones de unidades pertenecientes a las marcas Dodge, Jeep, Ram y Chrysler.
El fallo de seguridad tiene su origen en el sistema de ocio a bordo y permitiría que a través de una conexión a Internet pudiera accederse al propio vehículo desactivando el funcionamiento del motor.
Según sus cálculos podría haber unos 471.000 vehículos susceptibles de ser víctimas de una ataque de este tipo pero curándose en salud el grupo Fiat Chrysler ha llamado a revisión a 1,4 millones de modelos de sus diversas marcas (además de las mencionadas, incluyen otras como Dodge o Ram) a fin de poner remedio al posible fallo de seguridad.





















