HP ofrece desde hace años una serie de servidores “de gama baja” destinados a pequeñas y medianas empresas. Un ejemplo es el HP ProLiant MicroServer N40L, que se vendía por menos de 300 dólares. Como indican en ZDNet, este servidor tuvo un problema grave de incompatibilidad con Windows Server 2012 R2 (y Windows 8.1), y solo una actualización del firmware que apareció a mediados de noviembre de 2013 corregía el problema.
Esa tardanza en la aparición de una solución hace ahora que los primeros compradores de esos servidores —que tienen garantía de un año— se queden sin garantía y, por tanto, sin acceso gratuito a esa importante actualización. A no ser que contratasen un plan de soporte extendido, claro, que es aparentemente lo que intenta HP con esta medida. Esos paquetes de servicio cuestan entre 125 y 200 dólares, lo que supone un incremento de precio notable para un defecto grave que teóricamente debía haberse corregido sin coste alguno para los propietarios
La medida, por supuesto, ha provocado críticas entre usuarios y clientes de HP, que ahora tendrán que pagar por soluciones a problemas que son responsabilidad de HP, y no de los clientes. En esta empresa tratan de aclarar que la medida está en línea con otros fabricantes en este segmento, pero las comparaciones no son exactamente coherentes.
via HP comenzará a cobrar por actualizaciones de firmware en servidores.














