Ni muros, ni tuits, ni tuentis ni whatsapps. En la era de la hiperconexión todavía muchos prefieren comunicarse a la vieja usanza, con llamadas, algún e-mail y, sobre todo, cara a cara. No son legión, pero tampoco un puñado de tecnófobos. En España un 9% de internautas entre 16 y 45 años pasa olímpicamente de las redes sociales y un 56% de la población aún no lleva smartphone.Usan Internet para casi todo salvo para lo que hace la mayoría, conectarse al Facebook.
Alba García, de 26 años, es un buen ejemplo: joven, preparada y protecnología. Es arquitecta, hizo un máster y ahora trabaja para un despacho de arquitectura en Tarragona. “Hablo con mi jefe por Skype, tengo un iPod, escucho música en Grooveshark y almaceno archivos en Dropbox. Utilizo Internet para comprar e informarme, pero las redes sociales ni las toco. Si un amigo me quiere enseñar sus fotos ya sabe mi número, quedamos personalmente”.














