Intel, líder en procesadores para ordenadores, ha tardado en dar el paso y entrar en el mundo móvil. De hecho, todavía no termina de hacerlo. En febrero, durante el Congreso Mundial de Móviles de Barcelona, anunció su intención de comenzar a equipar chips para móviles Android. Sus compañeros de viaje eran Motorola, Lenovo, ZTE, la hindú Lava y en Europa, Orange.
Las promesas del consejero delegado, Paul Otellini, en aquel momento fueron muchas: potencia para hacer 10 fotos por segundo, grabar vídeo a 1080 píxeles y conectarse por HDMI sin que se notase pérdida de velocidad en el resto de aplicaciones. Sin embargo, el primer modelo vendido en Europa a comienzos del verano dejó bastante que desear, no tanto por su precio, como por sus relativamente modesto rendimiento. Se trata del Orange San Diego, un móvil comercializado por la propia operadora, y centrado en aquellos clientes que nunca han tenido un smartphone antes.
vía Intel se suma a la guerra de los procesadores móviles | Tecnología | EL PAÍS.














