La sorpresa se la han encontrado al analizar un circuito integrado muy utilizado dentro de la industria del militar de Estados Unidos y que se presuponía muy seguro puesto que se había hecho un gran énfasis, durante su diseño, en el cifrado del código almacenado en éste. Sin embargo, por muy seguro que era este chip y su grado de utilización en aplicaciones militares, el circuito integrado era fabricado en China y, por lo que ha podido comprobar el Doctor Skorobogatov, el fabricante había insertado una puerta trasera (modificando el layout del circuito integrado) que podía ser activada con “una clave” que permitía extraer el software grabado en él, alterarlo o, directamente, borrarlo independientemente de las medidas de seguridad que hubiese insertado el integrador del circuito.
Si tenemos en cuenta que, según Skorobogatov, este chip se utiliza en sistemas de armas, plantas de energía nuclear o incluso medios de transporte, la existencia de esta puerta trasera es toda una amenaza.
vía Investigador de Cambridge descubre puerta trasera en circuitos integrados de uso militar.














