«Quisiera que cada uno de vosotros sintiera la alegría de ser cristiano, de ser amado por Dios, que ha sacrificado su Hijo por nosotros», escribió Benedicto XVI este miércoles, en el que podría ser su último mensaje a través de la red social.
El mensaje retoma elementos de su histórica última catequesis, pronunciada ante unas 150.000 personas en la plaza de San Pedro.
El ingreso del Papa en el mundo de los tuits, a mediados de diciembre pasado, generó numerosos mensajes facciosos e insultantes, en los que se denunciaba «la riqueza» de la Iglesia, sus recientes escándalos financieros y sexuales, que han desacreditado a la milenaria institución.














