Nintendo puso a la venta hace poco la NES Mini Classic, la consola más nostálgica de los últimos años y que ha logrado ilusionar a un buen número de usuarios. El equipo viene con 30 juegos preinstalados, y Nintendo dejó claro que la idea era limitar este dispositivo a ese catálogo.
Sin embargo un grupo de hackers ha logrado crear un método para poder cargar nuevas ROMs en la memoria de la consola para poder disfrutarlos en la NES Classic, y de hacerlo además sin tener que modificar nada en el interior de la consola: bastará con un cable USB.
Al hacer eso en nuestro equipos seguramente lo que se prenderá será el debate sobre la legalidad de este procedimiento. Los que han utilizado este método han mostrado cómo es posible tener hasta 25 juegos más disponibles para jugar en la consola.
















