Uno de los campos de la nanotecnología donde más se ha investigado es en el de usar micropárticulas de sustancias como el dióxido de titanio como agentes limpiadores del agua. Los nano-carroñeros (nano-scavengers), que es como se denomina a estos agentes químicos, son capaces de destruir bacterias o de adherirse a contaminantes para hacerlos desaparecer del agua. El problema viene cuando hay que deshacerse de los nano-carroñeros.
Durante mucho tiempo se ha tratado de separar estos agentes mediante magnetismo, añadiendo óxido de hierro a las nanopartículas. El problema es que este método no eliminaba los suficientes nano-carroñeros, dejando el agua no apta para el consumo humano.
via Las nanopartículas que convierten cualquier agua en potable.














