Desde que nació el correo electrónico moderno, en 1971 ( cortesía de Ray Tomlinson ) el envío de mensajes se ha usado para múltiples fines. Uno, claro, es el de compartir archivos.
Pero el clásico clip que simboliza el adjuntar archivos está cambiando de función.
En los últimos años los proveedores de e-mail ampliaron el límite de los megabytes disponibles para adjuntar archivos en un mensaje, pero crece la oferta de una nueva alternativa: la de subir los archivos a la Nube. Es decir, almacenarlos en alguno de los sitios que ofrecen una suerte de disco rígido online de 2, 5 o más gigabytes de capacidad.
vía ¿Llega el fin de los adjuntos en el correo electrónico? – lanacion.com .














