Una nueva investigación de F-Secure sobre redes Wi-Fi, realizada en las calles de Londres, mostró que los consumidores utilizan el Wi-Fi público sin tomar
precauciones, comprometiendo así su privacidad personal. En el experimento, que implicó la creación de un punto de acceso “infectado”, los usuarios desprevenidos expusieron sus datos, los contenidos de sus emails e incluso aceptaron una exagerada clausula que los obligaba a renunciar a su primer hijo a cambio del uso del Wi-Fi.
Los investigadores instalaron el dispositivo en distritos políticos y zona de negocios de Londres. Luego observaron cómo la gente se conectaba sin importar que su actividad en Internet fuera espiada.
En un periodo de treinta minutos, 250 dispositivos se conectaron al punto de acceso. Los investigadores introdujeron una página de Términos y Condiciones (TyC) que necesitaba ser aceptada para utilizar el punto de acceso. Los TyC incluían una cláusula extravagante que obligaba al usuario a renuncia a su primer hijo o a la mascota más amada a cambio del uso de la red Wi-Fi pública. En total, seis personas aceptaron los TyC antes de que la página fuera deshabilitada. La clausula demuestra la falta de atención de las personas en general a pagar los TyC de las páginas, que a menudo son largas para leer y difíciles de entender.















