El evento anual más importante de la electrónica de consumo, la feria CES de Las Vegas, que concluye su edición este viernes, ha confirmado el momento de transición que vive el sector, agotado ya el frenesí comercial de tabletas y teléfonos inteligentes y a la espera del próximo fenómeno tecnológico.
Este año la protagonista ha sido la llamada «wearable technologies» o «tecnología para vestir», que consiste en dispositivos portátiles, pequeños que sirven para monitorizar algún aspecto de la actividad humana.















