Es posible que la respuesta al problema de hacer que los niños coman verduras y vegetales esté en esconder las vitaminas que necesitan en alimentos que sí les gusten como caramelos, dulces, chocolates y galletas.
Algo semejante, podría decirse, hicieron el profesor Marcos Sabino y la ingeniero Onelys Sereno, científicos de la Universidad Simón Bolívar (USB), quienes desarrollaron un protocolo para la encapsulación y fortificación de alimentos a escala nanométrica (manipulación de materia a escala molecular), que no es visible por el ojo humano.
El nuevo mecanismo consiste en colocar dentro de los alimentos un cápsula que contiene los compuestos esenciales como vitaminas y minerales, para que una vez que se ingiera viaje dentro del cuerpo humano de una forma más sencilla y segura.
«La idea del proyecto es que se efectúe el proceso de liberación de los nutrientes que permitan el máximo aprovechamiento una vez dentro del organismo», expresó Sereno
Foto: Nixx Photography via Shutterstock














