Microsoft sostiene que el sistema Android, de Google, infringe sus patentes de software, pero hasta ahora había llevado a juicio a los fabricantes de teléfonos y no a Google por el pago de derechos de autor.
La patente en cuestión define un método para que un teléfono móvil obtenga un mapa desde una base de datos y, por otro lado, información como la ubicación de un hotel en una segunda base de datos y superponga los dos elementos.














