La decisión de presentar el nuevo dispositivo plegable en el primer cuarto de 2018 se debe a una planificación de producto interna y a la producción de poliimida, un polímero increíblemente resistente al calor y muy flexible. Poliimida será el material básico del que estará hecho el nuevo Samsung Galaxy X, el primer terminal flexible de Samsung.
A pesar de que aún queda bastante para tener en nuestras manos este terminal plegable y flexible, los rumores no han tardado en aparecer y ya podemos ir viendo qué nos puede ofrecer. Por ejemplo, la compañía surcoreana apostaría en este terminal por la resolución 4K, exactamente la misma que llevaría su terminal estrella de 2017, el Samsung Galaxy S8, que sería anunciado durante el mes de abril.
Pero aquí no queda todo: el Galaxy X tendría un tamaño plegado de 5 pulgadas que, al ser desplegado, abarcaría las 7 pulgadas necesarias para convertirse en una tablet perfectamente funcional. Así, se convertiría en el primer terminal convertible de teléfono a tablet del mercado.
















