Movistar acelera su plan de modernización en Venezuela y refuerza la conectividad en la región andina. La compañía de telecomunicaciones anunció la actualización tecnológica de 139 estaciones en San Cristóbal y Mérida, además de trabajos en Valera y El Vigía que elevan a 186 las estaciones modernizadas en esta fase.

El proyecto mejora de manera notable la experiencia de los usuarios, que ahora disfrutan de una conexión móvil más rápida, estable y con mayor cobertura. Según datos de la empresa, tras la actualización se registra un incremento en el tráfico de datos en las localidades, lo que confirma la capacidad de la nueva infraestructura para atender una demanda creciente.
Un plan nacional de modernización
El esfuerzo forma parte de un plan nacional de modernización de red que Movistar desarrolla en Venezuela y que ya incluye más de 1.900 acciones en distintos estados. La meta es ampliar la capacidad tecnológica y preparar la infraestructura para servicios de mayor calidad.
La operadora explica que el proyecto no solo busca ampliar la cobertura, sino también optimizar la calidad de la señal. En zonas de alta densidad poblacional, donde la demanda de datos móviles aumenta cada año, las mejoras permiten que más clientes accedan a internet sin caídas frecuentes ni disminución en la velocidad.
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) ha reportado en varios informes que el uso de internet móvil sigue en crecimiento. De acuerdo con cifras del organismo, el tráfico de datos en redes móviles del país se duplicó entre 2019 y 2023, impulsado principalmente por la mayor adopción de aplicaciones de streaming, redes sociales y teletrabajo.
Impacto en San Cristóbal y Mérida
San Cristóbal y Mérida son dos de las ciudades más importantes de la región andina venezolana. En ambas, la cobertura de red es un factor clave no solo para la comunicación personal, sino también para actividades económicas como el comercio, el turismo y los servicios financieros.
Con la actualización de 139 estaciones, los usuarios en estas ciudades reportan mejoras en la velocidad de navegación y mayor estabilidad en videollamadas y transmisiones en vivo. También se reducen los tiempos de descarga y carga de archivos, un aspecto que beneficia a estudiantes y profesionales que dependen de la conexión para sus actividades diarias.
En Valera y El Vigía, localidades con una creciente población estudiantil y comercial, las mejoras alcanzaron 47 estaciones adicionales. Con esto, el proyecto regional llega a 186 puntos modernizados, consolidando una red más robusta en toda la zona occidental.
Más allá de la infraestructura: acceso a nuevos servicios
Movistar complementa estas acciones de modernización técnica con estrategias comerciales. La compañía anunció que, en coordinación con su red de Agentes Autorizados, realizará jornadas especiales en las próximas semanas para ofrecer nuevas líneas y equipos móviles con opciones de financiamiento.
La medida busca incentivar la migración a dispositivos más modernos, capaces de aprovechar al máximo las mejoras de la red. En la práctica, esto significa que los clientes podrán acceder a velocidades más altas y servicios más avanzados, siempre que sus terminales sean compatibles con la infraestructura actualizada.
Conectividad como motor de desarrollo
La conectividad digital se ha convertido en un factor determinante para la productividad y la calidad de vida. De acuerdo con un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicado en 2022, un aumento del 10% en la penetración de banda ancha en América Latina puede generar un crecimiento de hasta 3,2% en el Producto Interno Bruto (PIB) de los países de la región.
En este contexto, los proyectos de modernización de redes móviles Movistar en ciudades como Mérida y San Cristóbal adquieren un valor estratégico. Para los comerciantes locales, contar con un internet estable permite impulsar ventas en línea y sistemas de pago digital. Para los estudiantes universitarios, garantiza el acceso a plataformas educativas y recursos en la nube. Y para los trabajadores independientes, abre la puerta a más oportunidades en mercados internacionales.
Avances en otras regiones del país
Movistar no limita sus inversiones de modernización a la región andina. La empresa ha ejecutado proyectos similares en Maracaibo, Caracas y varias zonas costeras como Choroní, Cuyagua, Chichiriviche, Tucacas, Tacoa y Oricao. El despliegue busca responder a la creciente necesidad de datos en áreas urbanas y turísticas, donde el tráfico móvil suele alcanzar picos elevados.
La compañía también destaca que sus esfuerzos se orientan a reforzar la resiliencia de la red frente a cortes eléctricos y variaciones de energía, problemas frecuentes en varias regiones del país. La modernización incluye la instalación de equipos más eficientes y sistemas de respaldo que permiten mantener la conexión en escenarios de contingencia.
Retos y expectativas
El sector de telecomunicaciones en Venezuela enfrenta retos importantes. La Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (Casetel) ha señalado que la inversión en infraestructura es esencial para mejorar la calidad de los servicios. Sin embargo, factores como la inflación, los costos de importación de equipos y la inestabilidad eléctrica limitan la capacidad de expansión de muchas operadoras.
En este panorama, el plan de Movistar representa una señal positiva de compromiso con el país. Los usuarios esperan que la modernización no solo mejore la velocidad, sino que también contribuya a reducir las fallas recurrentes y las zonas sin cobertura.
Una región más conectada
La transformación de la red en San Cristóbal, Mérida, Valera y El Vigía refuerza la posición de Movistar como un actor clave en la conectividad digital del país. Con 186 estaciones modernizadas en la región y más de 1.900 a nivel nacional, la compañía avanza en un proyecto que busca acercar a más venezolanos a una experiencia de internet móvil confiable.
El desafío ahora será mantener el ritmo de actualización en otras regiones y asegurar que las mejoras lleguen a comunidades rurales y zonas menos favorecidas. Para muchos usuarios, una conexión estable ya no es un lujo, sino una necesidad básica para estudiar, trabajar y mantenerse en contacto.















