No van nada bien las cosas para la empresa canadiense, que ve como los terminales que llegan a los distribuidores se acumulan en los almacenes sin que haya clientes dispuestos a adquirirlos, con lo que terminan siendo devueltos a fábrica.
Según The Wall Street Journal los vendedores describen la situación diciendo que “virtualmente no hay demanda para el Q10″.
Estaba destinado a ser el móvil estrella de BlackBerry y quizá el último intento de salvación de la marca, pero el Q10 literalmente no se está vendiendo. Abandonando el teclado físico que tanto ha popularizado mundialmente los móviles de esta marca, el Blackberry Q10 se apuntaba a la imparable moda de las pantallas táctiles tratando de acomodarse entre la competencia, pero ni aun así ha logrado la aceptación del mercado.












