El ataque web que nos ocupa en estas líneas, como muchos otros, comienza con un mensaje de correo electrónico que nos invita a hacer clic en un enlace, desde el cual comienza la “infección” de la víctima.
Nuevamente, la pornografía se convierte en el anzuelo para víctimas potenciales de este ataque basado en web.
Mientras estamos visitando la página web a la que nos ha llevado el mensaje de correo electrónico, en nuestro ordenador se están ejecutando gran cantidad de scripts. Durante este proceso cabe la posibilidad de que nos sea solicitada la contraseña y el nombre de usuario de nuestro punto de acceso inalámbrico, lo cual, en realidad, sería lo mejor que podría ocurrirnos.
via Nuevo ataque web modifica la configuración de nuestros routers domésticos.
















