Toda aplicación que desea acceder a los datos de los sensores de movimiento o de luz en tu smartphone, debe pedir permiso para utilizar esa capacidad. Esto evita, por ejemplo, que tus apps registren tu ubicación sin conocimiento. Pero ahora un equipo de investigadores ha descubierto que estas reglas no se aplican a los sitios web que se cargan en navegadores móviles. En otras palabras, las páginas web móviles pueden espiar varios sensores de tu teléfono sin instalar nada y sin notificar ni pedir permiso.

El acceso no aprobado a los datos de estos sensores no debe, en principio, comprometer la identidad del usuario. Además una página web sólo puede ver estos sensores mientras es navegada activamente, nunca en segundo plano. Por eso los datos de estos sensores son clasificados como “no suficientemente sensibles como para justificar la concesión de permisos específicos”. Sin embargo ante esta aparente inocuidad de los datos de los sensores, los investigadores en seguridad hacen notar que con esta información, cualquier sitio web malicioso podría alimentar varios tipos de rastreos que violan nuestra privacidad, como el uso de datos de luz ambiental para tener información sobre nuestros hábitos de navegación, o el uso de datos del sensor de movimiento como una especie de registrador de teclas para deducir los números PIN o las contraseñas. Eso no tiene nada de inofensivo.
En este caso se analizaron nueve navegadores móviles: Chrome, Edge, Safari, Firefox, Brave, Focus, Dolphin, Opera Mini y UC Browser, que manejan el acceso a estos sensores del teléfono. Todos ellos permiten que las páginas web accedan a los sensores de movimiento y orientación sin permiso. Al clasificar los accesos de los sensores por su objetivo descubrieron que muchos tenían usos benignos, como orientar y redimensionar páginas o reaccionar a los gestos. Pero cerca de 1200 sitios web móviles parecían estar usando los datos de los sensores en temas de seguimiento y recopilación de datos para análisis o reconocimiento de audiencias. Los autores del estudio observaron además que en muchos casos no se pudo determinar el objetivo del acceso a los sensores, lo que significa que puede haber más usos potencialmente invasivos para este tipo de datos.















