Los diseños delgados se han convertido en un elemento más a la hora de valorar gadgets similares. Cada vez tenemos dispositivos más finos y quizá las pantallas, junto a los smartphones, son los que más miramos con lupa para ver si son realmente delgados. Además, en el caso de los primeros, la transformación ha sido espectacular desde que se pasó del CRT.
Philips quiere hacer de esta característica, el grosor, una de las principales virtudes de su nueva gama de monitores Blade. Con un grosor de 12,9mm y con dos modelos, uno de 23 y otro de 24 pretende ofrecernos una buena calidad de imagen sin apenas ocupar espacio en nuestro escritorio.
vía Philips Blade, dos monitores esbeltos que han cumplido con la operación bikini.














