Lo de la hiperconexión se ha convertido ya en una obsesión: no podemos permanecer ni un par de horas sin acceso a datos sin que nos recorra una extraña sensación por la espalda: ¿Me habrá llegado algún correo urgente? ¿Tendré mensajes en WhatsApp? ¿Irá todo bien…? La cabeza nos juega malas pasadas, pero lo cierto es que la tranquilidad de saber que todo va bien y estar siempre on-line paga también un peaje. La tecnología juega un extraño papel al liberarnos y atarnos más al mismo tiempo ¿Cómo es esto posible? PCHousing ha elaborado una trabajada infografía sobre los hábitos de trabajo de los que más viajan, y amigo, es para ponerse a uno los pelos de punta.
La primera realidad es la que sospechábamos: la mayoría de los ejecutivos o cargos que viajan permanecen on-line gracias a sus dispositivos móviles y aprovechan los tiempos muertos para avanzar el trabajo. Como te apuntamos, este hecho es al mismo tiempo liberador para unos, pero muy estresante para otros: para los primeros, los huecos al cabo del día o las largas esperas en el aeropuerto son oportunidades de oro para sacar el trabajo adelante y conseguir liberar horas que, atentos al dato, podemos dedicar al ocio o nuestro propio descanso. Pero ya sabes que hay una cara ‘b’ en todo este asunto: esa permanente conexión al final nos agobia y nos pasa factura.
















