Desde RIM buscan con urgencia estrategias que les permitan abandonar la crisis en la que están sumidos y se plantean la posibilidad de dividir su negocio en dos compañías.
En concreto, se apostaría por una división que controle la fabricación de dispositivos móviles y otra dedicada a la red de mensajería de Blackberry, un negocio muy rentable para RIM.













