La alemana Daimler, fabricante de los Mercedes-Benz, se enorgullece de estar a la vanguardia en materia de automóviles autónomos.
Su vehículo experimental S500 Intelligent Drive, que ocupa un lugar destacado en su stand, recorrió unos 100 kilómetros en agosto en la región de Baden-Württemberg sin intervención humana, en presencia de semáforos, redomas, peatones e incluso trenes o tranvías. Y todo eso, recurriendo a tecnología que ya está presente en algunos de sus modelos de serie.
Mercedes ya propone una función de pilotaje automático a baja velocidad en su Clase S, que permite al conductor olvidarse de los pedales y el volante, en un embotellamiento donde el auto avance a menos de 30 km/hora.















