Tanto «Fortnite» como «PlayerUnknown’s Battlegrounds» (PUBG) se han convertido en dos de los videojuegos más exitosos del momento. Aunque existen importantes diferencias, ambos han contribuido a la explosión del género llamado «battle royale», que combina los elementos de un videojuego de supervivencia con la jugabilidad de un último que siga en pie. Aunque este estilo de juego ya existía con antelación, ahora vive su momento de gloria.

Toda una puesta en escena en donde un centenar de usuarios conectados a internet en tiempo real se enfrentan unos a otros en largas partidas en donde el ganador es aquel que sigue con vida. Ambos juegos sueltan a los jugadores en superficies áridas y extensas en donde deben aprovechar las coyunturas y los escenarios que se encuentren para sobrevivir a los sorpresivos e inesperados ataques de los demás jugadores. Nadie está a salvo de recibir un golpe por detrás o un disparo en la frente.
En «Fortnite» como en «PUBG» la competición de todos contra todos. Para ello, hay que reforzarse, recoger arsenal que se encuentra el jugador a su paso y lanzarse al campo de batalla a sabiendas que el principal objetivo es, en efecto, ser el último en ver morir a su personaje.
Sin embargo existen diversos elementos que les separan. Por lo pronto, su modelo de distribución. El primero, de momento, su descarga es gratuita. Ello ha contribuido a que miles de «youtubers» y conocidos jugadores abracen a este juego para auparlo a ser uno de los que más audiencia recibe y a ser, sin lugar a dudas, uno de los más populares en la actualidad. Contiene micropagos, que le ha permitido acumular ingresos de 126 millones de dólares. Está disponible en muchas plataformas (PC, Xbox One, PlayStation 4 y, desde hace poco, también en móviles Android e iOS), lo que ha contribuido indudablemente a ganar adeptos por todo el mundo.
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