En Estados Unidos, cada año se reportan más de 300.000 casos de niños desaparecidos, según datos del FBI. Si bien la mayoría se resuelven rápidamente y no todos corresponden a secuestros, la cifra refleja una preocupación constante de muchos padres: la seguridad y el paradero de sus hijos. En ese contexto, Skechers lanza una nueva línea de zapatillas infantiles llamada Find My Skechers, diseñada con un compartimento oculto para guardar un Apple AirTag bajo la plantilla. Así, los padres pueden rastrear la ubicación aproximada del calzado (y del niño que lo usa) mediante la app Find My.

El acceso al AirTag se realiza levantando la plantilla, donde se encuentra una tapa atornillada que protege el dispositivo. El diseño exterior del zapato no muestra ningún indicio de que lleva tecnología de rastreo.
Los modelos pertenecen a la línea “Go Run” y están disponibles desde tallas para bebés hasta niños de ocho años. El precio varía entre 52 y 58 dólares, sin incluir el AirTag, que se vende por separado.
Tecnología limitada y condiciones variables
El AirTag no usa GPS. En su lugar, emite una señal Bluetooth que se conecta a dispositivos Apple cercanos para enviar su ubicación. Esto significa que su eficacia depende de la presencia de iPhones u otros dispositivos Apple en el entorno. Por ejemplo, si el niño va en un autobús escolar sin dispositivos Apple cerca, el rastreo podría fallar o no actualizarse en tiempo real.
Otra limitación práctica: el AirTag no es resistente al agua en la medida en que lo son las zapatillas. Si se olvida retirarlo antes de lavar el calzado, podría dañarse. Tampoco está pensado para soportar impactos frecuentes como los que recibe al estar en el zapato de un niño activo.
Reacciones divididas entre padres y expertos
Algunos padres celebran la innovación. Consideran que este tipo de calzado aporta tranquilidad en salidas escolares, visitas a parques o situaciones en las que el menor puede alejarse inadvertidamente. También valoran que el AirTag quede protegido y no sea visible ni accesible para extraños.
Pero el lanzamiento también genera controversia. Algunos especialistas en desarrollo infantil advierten que una vigilancia constante puede afectar la confianza entre padres e hijos. Además, la normalización del rastreo desde la infancia podría tener consecuencias a largo plazo en términos de privacidad y autonomía personal.
En el plano técnico, expertos en ciberseguridad alertan que los AirTags fueron diseñados para rastrear objetos, no personas. Aunque Apple ha introducido alertas para evitar el seguimiento no deseado, estas funciones están pensadas para adultos con iPhone. En el caso de un niño sin dispositivo móvil, no se detectaría fácilmente si lleva un AirTag no autorizado.
Otro aspecto cuestionado es la seguridad física. El AirTag podría romperse por el uso continuo y, al estar dentro del zapato, podría causar molestias o representar un riesgo si se daña.
¿Calzado inteligente o vigilancia encubierta?
Skechers diseña el compartimento para que funcione con AirTag, pero lo hace de forma independiente. La empresa no cuenta con una alianza oficial con Apple para esta línea de calzado. Oficialmente, el objetivo es ayudar a los padres a localizar un zapato extraviado. Sin embargo, es evidente que muchos consumidores lo usarán como herramienta para seguir a sus hijos.
Este producto se suma a una tendencia creciente: ropa, mochilas y accesorios infantiles con capacidad de rastreo. La diferencia con otras soluciones es que aquí el dispositivo queda completamente oculto, lo cual lo hace más eficaz frente a posibles manipulaciones o robos. Sin embargo, esa misma invisibilidad plantea dilemas éticos.
Lo que realmente está en juego
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Rastreo discreto del calzado | No ofrece ubicación en tiempo real |
| Compartimento seguro y protegido | Riesgo de rotura del AirTag por uso intenso |
| Diseño visualmente idéntico a otros modelos | Potencial afectación a la autonomía infantil |
| Solución accesible en precio | Dependencia del ecosistema Apple para funcionar |
Más allá de la moda tecnológica
La propuesta de Skechers despierta debate. Por un lado, es una solución creativa ante una preocupación legítima: la seguridad de los niños en espacios públicos. Por otro, plantea interrogantes importantes sobre privacidad, confianza y los límites de la tecnología en la crianza.
En lugar de ofrecer respuestas definitivas, estas zapatillas revelan el tipo de dilemas que enfrentan las familias modernas. ¿Hasta qué punto es aceptable usar herramientas digitales para acompañar y proteger? ¿En qué momento esa protección se convierte en control?
El calzado puede ser nuevo, pero la pregunta de fondo no lo es: ¿confiamos en nuestros hijos tanto como confiamos en la tecnología?















