Según un estudio realizado por la consultora IHS, el costo de fabricación de las PS4 es de unos 380 dólares, y como todos sabemos, Sony vende estas consolas en mercados internacionales a 400 dólares, lo que aparentemente les deja un beneficio de poco menos de 20 dólares por consola vendida.
En realidad es todo un logro para Sony, que perdía dinero con cada PS3 cuando lanzó la anterior generación de su consola: aquel dispositivo costaba 800 dólares de fabricar, y se vendía a 600 dólares. Aunque los componentes redujeron el precio, Sony siguió perdiendo dinero, y de hecho a finales de 2009 fabricar la consola le costaba 340 dólares, pero en aquel entonces la comercializaba por tan solo 300 dólares.
Según IHS, el procesador y la memoria son los responsables de más de la mitad del costo de la consola, y el problema es que una tercera parte de los chips fabricados para la PS3 tiene algún problema o defecto, lo que hace que al final ese precio de fabricación acabe subiendo.
De hecho y según IHS, en realidad Sony probablemente no esté ganando nada con las consolas. Sin embargo y como ya ocurriera con las PS3, la empresa nipona ya confirmó que esperaba sacar beneficio de la consola gracias a la venta de los juegos.















