A pesar de que la suite iWork nunca ha tenido la potencia de Office, siempre ha destacado por su sencillez y versatilidad a partes iguales, pero esta vez, Apple ha pensado más en la sencillez que en la versatilidad de la que podían presumir las versiones anteriores.
Así es, el nuevo iWork es un fracaso desde el punto de vista del usuario avanzado por las funciones y características que ha perdido. Y tiene un culpable: iCloud e iWork en la nube. Por hacerlo más simple y compatible con las características del nuevo iWork para iCloud e iOS, la suite de ofimática de Apple se ha tenido que despedir de un buen número de funciones y el mayor perjudicado ha sido Pages, aunque Numbers y Keynote no están exentas de polémica.














