El estudio, realizado durante dos años y con más de 400 personas de diversa edad e índice corporal, muestra que las personas que comenzaron a usar los wearables de fitness a partir de los seis meses perdieron menos peso que los participantes sin los dispositivos.

Según el estudio, los participantes con wearables de fitness perdieron de media la mitad de peso, aunque todos y cada uno de los participantes se encontraron físicamente más saludables al final del experimento. Para realizar el estudio, todos los sujetos fueron aconsejados y entrenados de la misma manera.
La diferencia crucial surge a partir de los seis meses, cuando a la mitad de los participantes registran sus detalles de actividad y medidas físicas en un diario mientras que la otra mitad se usa dispositivos wearables de fitness. Por lo demás, ambos grupos fueron aconsejados y dirigidos de la misma manera, siguiendo los mismos patrones y usando la misma información. También fueron asistidos de la misma forma.
¿Qué conclusiones se pueden sacar? La primera y más inmediata es que este es sólo un estudio. El primero de muchos, con total seguridad. Pero sólo uno. Por tanto, es imposible sacar una conclusión tajante.
Origen: Un estudio pone en duda la efectividad de los wearables para perder peso















