Investigadores de la Freie Universität Berlin han desarrollado un robot cuyo funcionamiento está inspirado en el sistema nervioso de la abeja -que es relativamente simple-, para percibir los estímulos ambientales y aprender a reaccionar ante los mismos.
La característica más sobresaliente de este mini cerebro artificial es su capacidad para aprender mediante principios muy básicos. Así pues, el robot es capaz de vincular ciertos estímulos externos con reglas de comportamiento, es decir, así como por ejemplo las abejas aprenden a asociar los colores de flores con néctar más o menos sabroso o suculento, el robot también aprende a abordar ciertos objetos coloreados y a evitar otros.
















