La tecnología, como herramienta que es, en sí misma no es buena ni mala. El uso que los seres humanos le damos, será lo que incline la balanza. Caer en el error de señalar que toda la tecnología es dañina únicamente por sus consecuencias sobre cierto grupo de personas es totalmente injusto, porque la tecnología también impacta de forma positiva a mucha gente. Debemos tener siempre esto en cuenta a la hora de leer estudios como el que vamos a tratar a continuación.
La Academia Médica del Sueño de Estados Unidos (American Academy of Sleep Medicine), junto a la Sociedad norteamericana de la Investigación del Sueño (Sleep Reasearch Society) realizaron un estudio sobre los problemas que el uso indiscriminado de la telefonía móvil está causando entre los más jóvenes. El insomnio es uno de los problemas más extendidos, pero hay que añadir que algunos usuarios hasta llegan a padecer depresión a causa del smartphone.
El estudio está basado en un cuestionario a más de tres mil adolescentes, de aproximadamente unos quince años de edad. Tras estas preguntas, se certificó que quienes pasaban más horas pegados a la pantalla de un móvil acababan teniendo más problemas a la hora de conciliar el sueño, dificultades a la hora de mantenerse despierto durante el día y presentaban síntomas de padecer depresión. La conclusión a la que llega el estudio advierte que es necesario cambiar estos hábitos en los adolescentes.
No hay que prohibir los smartphones, pero sí decomisarlos a partir de cierta hora de la noche. Hay psicoterapeutas que ya están comenzando a recomendar poner límites físicos a los teléfonos móviles: por ejemplo, prohibir sacar el teléfono mientras se está comiendo, o limitar su uso únicamente a ciertas horas al día. Finalmente los especialistas recomiendan apagar todo tipo de pantalla electrónica una hora antes de ir a dormir, para que así esta exposición no te afecte el sueño.
















