El fiscal general Eric Schneiderman es quien lidera la demanda y en su sitio web expresó que “la eliminación de la neutralidad de la red convierte a los proveedores de internet en guardianes que podrán controlar lo que vemos, consumimos y decimos en internet”.

El argumento de la demanda se basa en que la FCC no puede hacer “cambios arbitrarios y caprichosos a las políticas existentes”, entre las que se cuenta justamente la neutralidad de la red impulsada por el anterior gobierno de Barack Obama.
La regla [que elimina la neutralidad de la red] reclasifica de forma equivocada la internet de banda ancha como un servicio de información de Tipo I y no de Tipo II, en base a una interpretación errónea y poco razonable de la Ley de Telecomunicaciones.
Finalmente, la nueva regla implica saltarse de forma errónea e ilegal las leyes locales y estatales.
















