Decenas de películas y series norteamericanas muestran una letra y un número que se repiten de forma aparentemente imperceptible para el espectador. «Los Simpsons», películas de Disney o de la productora Pixar lo integran, de forma discreta y sencilla, casi imperceptible, en cada una de sus obras.
La costumbre de insertar una marca personal en cada film se enmarca dentro de la tradición de los «huevos de Pascua». Responde a la intención de los creadores, quienes, casi a modo de juego, dejan una marca particular en cada una de sus obras. Es conocida la afición de Alfred Hithcock por aparecer en sus películas, haciendo cameos que no alteran la trama y sirven de recreación personal. Sin embargo, muchos filmes comparten la fijación por una letra y una difra: «A-113»
via «A-113»: el código que Hollywood esconde en sus películas.
















