Los sospechosos fueron acusados en un tribunal federal de Estados Unidos por conspiración y espionaje económico relacionado con la tecnología marina, con el objeto de beneficiar al régimen chino y sus empresas estatales. Shan Shi, de 53 años, y Gang Liu, de 32, fueron señalados como los principales organizadores de un plan para robar secretos comerciales de una empresa multinacional de ingeniería que desarrolla espuma sintáctica, un material liviano que mantiene los objetos a flote en aguas profundas, usado con fines militares y comerciales, e incluso en las petroleras de alta mar.

El Departamento de Justicia de EE. UU. anunció el 27 de abril que Shi, Liu y otras cuatro personas fueron acusadas formalmente en junio de 2017 bajo los cargos de conspiración para robar secretos comerciales. Una nueva causa legal agrega el cargo de conspiración en el espionaje económico tanto a Shi como Liu, y el cargo de lavado de dinero para Shi.
Los acusados conspiraron para transmitir secretos comerciales a una empresa de China continental, llamada CBM-Future New Material Science and Technology Co. (CBMF), con sede en la ciudad de Taizhou, en la provincia costera de Zhejiang, que finalmente construyó una fábrica para producir espuma sintáctica con la tecnología robada de la empresa multinacional.















