«The Guardian» publica este martes un reportaje en el que denuncia la facilidad con la que cualquier menor puede comprar en Amazon un cuchillo. Y lo hace a raíz del asesinato de Bailey Gwynne, de 16 años, que murió el pasado mes de octubre apuñalado por otro joven de su edad en Aberdeen (Escocia), quien había comprado vía online el cuchillo con el que cometió el crimen, burlando el control de seguridad.

La página web de Amazon Reino Unido, a diferencia de la española, exige ser mayor de 18 años en la compra de cuchillos, navajas y artículos similares. «Este producto no está a la venta a personas menores de 18 años. Se le requerirá una firma en el momento de la entrega. Estos artículos deben ser usados de forma responsable y adecuada», informa la web. Lo que implica que cualquiera puede comprar el arma a pesar de que el repartidor solicite una firma y un documento de identidad a la hora de la entrega para comprobar la edad.
Sin embargo, la denuncia de «The Guardian» es muy clara: «Amazon está vendiendo cuchillos con restricción de edad sin comprobar que se entregan de forma segura a los adultos». De hecho, el responsable de la muerte de Gwynne, absuelto de asesinato pero condenado por homicidio involuntario, confesó que había comprado el cuchillo plegable con una hoja de 8,5 cm por 40 libras (unos 50 euros) en Amazon.













