La fragmentación es un problema que ha afectado a Android desde sus inicios, eso no es ningún secreto. Sin embargo, desde hace tiempo Google ha endurecido las medidas para evitar el desorden, y ahora da otro gran paso para alinear a los fabricantes. A partir de ahora, los nuevos teléfonos inteligentes Android deberán estar equipados con la última versión del sistema operativo para poder obtener la certificación.

Esta es la nueva regla de Google. Ya no aceptarán que los dispositivos nuevos que salgan al mercado tengan de fábrica una versión que no sea Android 10. Desde el primero de febrero de 2020, los nuevos teléfonos inteligentes que llegarán al mercado la tendrán a bordo obligatoriamente. Esto se aplica también a los otros dispositivos con servicios y aplicaciones para el hogar de Google. En este punto, si algún fabricante decide lanzar hoy un nuevo teléfono inteligente con Android 9, Google no lo certificará. Android 10 es el décimo lanzamiento principal de este sistema operativo móvil.
La primera beta de Android 10 se liberó el 13 de marzo de 2019 para todos los teléfonos Google Pixel. El lanzamiento final de Android 10 fue el 3 de septiembre de 2019.















