Apple ha explicado que las fotos fueron robadas siguiendo un protocolo que se ha vuelto «muy común en Internet» consistente en comprometer la seguridad de los servicios como iCloud a través de «ataques específicos sobre los nombres de usuarios, contraseñas y preguntas de seguridad».
No obstante, la empresa de Cupertino enfatiza que ninguno de los robos de fotografías se han producido por el «incumplimiento» de los sistemas de Apple. Es decir, niega cualquier vulnerabilidad interna a raíz de un fallo puntual de su sistema.
La empresa de la manzana mordida sugiere que el delito informático se aprovechó de que las contraseñas de las celebridades no eran suficientemente seguras. Por este motivo, recuerda que desde su página web se pueden «proteger contra este tipo de ataques» eligiendo una contraseña segura y activando lo que llaman la verificación de dos pasos.















