Telegram es quizá la más conocida entre las alternativas a WhatsApp, es noticia por haber desaparecido de la App Store en las últimas horas por contenido inapropiado, pero sigue disponible en Android. La aplicación del avión de papel sobre un círculo azul fue fundada en 2013 por los acaudalados hermanos rusos Pável y Nikolai Dúrov y es totalmente gratuita.

Destaca por su privacidad, ya que permite chats secretos con mensajes que no se puede reenviar y, además, propicia un uso más pasivo, ya que aparte de chats y grupos incluye canales, en los que un gestor envía mensajes sobre un determinado tema a todos los usuarios suscritos. Eso permite recibir información sobre temáticas que te interesen sin tener que responder. Eso sí, no permite llamadas.
Hangouts está asociada a la cuenta de Google, por tanto al Gmail, a Youtube, a Drive…Se usa como aplicación móvil pero también es cómoda en ambientes laborales en los que se usa el Gmail, ya que permite compartir pantalla con el email en el ordenador. Existente desde 2013, quizá su mayor fuerte son las llamadas y las videollamadas de calidad, que es posible realizar con hasta 25 personas a la vez en su función profesional de Google Apps. Además, en muchos móviles Android viene instalada de serie y, ¿quién no tiene cuenta de Gmail?
Viber tiene más de 200 millones de usuarios y cuenta con versiones en una treintena de idiomas. Es gratis y se financia con publicidad. Por eso las llamadas y las videollamadas también son gratuitas, salvo que se quiera llamar a teléfonos fijos, opción que permite previo pago de un crédito. Como Telegram, ofrece una opción de chats ocultos. Para los juguetones, hay una serie de juegos en los que enfrentarse a tus contactos. Y para los torpes, permite borrar un mensaje de texto o de voz enviado a ese grupo equivocado antes de provocar una crisis. Grupos, por cierto, que pueden acoger hasta 250 personas, aunque dudamos de que esto sea una ventaja.
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