La carrera por las estaciones de trabajo enfocadas en inteligencia artificial sigue acelerándose. Ahora, ASRock entra con más fuerza en ese mercado con el lanzamiento de las nuevas tarjetas gráficas profesionales basadas en la GPU Intel Arc Pro B70. La compañía presentó dos modelos dirigidos a cargas exigentes de IA, renderizado y creación de contenidos: la ASRock Intel Arc Pro B70 Creator 32GB y la ASRock Intel Arc Pro B70 Passive 32GB. El anuncio ocurre en un momento donde la demanda de hardware para inferencia de modelos de inteligencia artificial crece rápidamente. Empresas de software, estudios de animación, laboratorios de IA y centros de datos buscan alternativas a las GPUs profesionales tradicionales de NVIDIA y AMD, especialmente en segmentos donde la relación entre capacidad de memoria y costo se vuelve determinante.

ASRock centra precisamente su estrategia en ese punto: ofrecer 32 GB de memoria VRAM para cargas modernas de IA y procesamiento gráfico profesional.
El mercado de GPUs profesionales cambia por la inteligencia artificial
Hasta hace pocos años, las tarjetas gráficas para estaciones de trabajo estaban asociadas principalmente al modelado 3D, CAD, edición de video y simulaciones industriales. Pero el auge de los modelos generativos y los LLM, conocidos como modelos de lenguaje de gran escala, cambia completamente las prioridades del mercado.
Hoy, la cantidad de memoria gráfica disponible se convierte en uno de los factores más importantes. Muchos modelos de IA requieren grandes volúmenes de VRAM para ejecutarse localmente, especialmente cuando se trabaja con inferencia avanzada, ajuste fino de modelos o procesamiento simultáneo de datos.
ASRock asegura que sus nuevas Intel Arc Pro B70 están diseñadas precisamente para esas cargas de trabajo.
“Nuestra serie Intel Arc Pro B70 cuenta con hasta 32 GB de VRAM, diseñada específicamente para satisfacer las exigencias de la inferencia de IA moderna”, afirmó Hernán Chapitel.
La empresa también destaca la integración de los motores de IA Xe Matrix Extensions, conocidos como XMX, presentes en la arquitectura gráfica de Intel. Estos aceleradores están pensados para operaciones de inteligencia artificial y procesamiento matricial, un componente clave en aplicaciones modernas de IA generativa.
Soporte multi-GPU y Linux para modelos LLM
Uno de los elementos más llamativos del anuncio es el soporte para configuraciones multi-GPU bajo Linux. Ese detalle apunta directamente a entornos profesionales y empresariales donde se ejecutan modelos LLM de gran tamaño.
El mercado corporativo cada vez depende más de servidores con varias tarjetas gráficas trabajando simultáneamente para acelerar inferencia y procesamiento de datos. En ese escenario, Linux domina ampliamente los centros de datos y estaciones de trabajo profesionales.
ASRock afirma además que las nuevas tarjetas cuentan con certificaciones ISV, siglas de Independent Software Vendor. Estas certificaciones suelen ser importantes para empresas que trabajan con aplicaciones profesionales como software CAD, diseño industrial, simulación o producción audiovisual, ya que garantizan compatibilidad y estabilidad.
La compañía también menciona mejoras específicas de rendimiento en OpenGL. Aunque muchas aplicaciones modernas migran hacia Vulkan o DirectX, OpenGL todavía sigue presente en numerosos entornos industriales y profesionales.
Un diseño enfocado en cargas sostenidas
La ASRock Intel Arc Pro B70 Creator 32GB incorpora un sistema de refrigeración tipo blower junto con una cámara de vapor de alta eficiencia.
Este tipo de diseño suele utilizarse en estaciones de trabajo porque expulsa el aire caliente fuera del gabinete, algo importante en sistemas compactos o configuraciones con múltiples tarjetas instaladas.
ASRock también utiliza el material térmico Honeywell PTM7950, un compuesto de cambio de fase que busca mejorar la transferencia de calor entre la GPU y el sistema de disipación.
En cargas de IA sostenidas, la temperatura se convierte en un problema crítico. Cuando una GPU alcanza límites térmicos elevados, entra en throttling, un mecanismo que reduce automáticamente el rendimiento para evitar daños. Eso impacta directamente en tiempos de renderizado, entrenamiento de modelos y procesamiento de datos.
“Diseñada para ofrecer tanto calidad como velocidad, nuestra Intel Arc Pro B70 permite a los usuarios ampliar los límites de la productividad sin preocupaciones térmicas ni cuellos de botella en el rendimiento”, señaló Chapitel.
Una GPU pasiva para servidores y PCs industriales
El segundo modelo anunciado apunta a un segmento todavía más específico. La ASRock Intel Arc Pro B70 Passive 32GB está diseñada para proyectos B2B, servidores y sistemas IPC, conocidos como Industrial PC.
Su característica principal es el diseño sin ventiladores.
Las GPUs pasivas dependen completamente del flujo de aire del chasis o del rack del servidor para refrigerarse. Esto permite reducir mantenimiento mecánico, ruido y posibles fallas asociadas a ventiladores.
Ese enfoque resulta especialmente atractivo para centros de datos, automatización industrial y servidores empresariales donde la estabilidad a largo plazo es prioritaria.
ASRock asegura que el modelo incorpora una cámara de vapor avanzada y una carcasa metálica minimalista para garantizar funcionamiento estable en chasis empresariales de alta densidad.
“En este modelo de ASRock, la carcasa metálica minimalista y su avanzada cámara de vapor garantizan un rendimiento estable dentro de chasis de nivel empresarial”, agregó Chapitel.
Intel busca recuperar terreno en gráficos profesionales
El lanzamiento de estas tarjetas gráficas también refleja la estrategia más amplia de Intel para fortalecer su presencia en el mercado gráfico profesional.
Durante años, NVIDIA domina ampliamente el segmento workstation con sus GPUs RTX profesionales y aceleradores para IA. AMD mantiene presencia importante con Radeon Pro e Instinct, pero Intel todavía intenta consolidarse en este terreno.
La serie Arc Pro representa precisamente ese esfuerzo.
Analistas del sector consideran que Intel busca aprovechar nichos donde el precio, la memoria VRAM y la integración con ecosistemas empresariales puedan ofrecer ventajas competitivas frente a las soluciones tradicionales.
La disponibilidad de 32 GB de memoria en una GPU profesional podría resultar atractiva para empresas medianas, desarrolladores independientes y laboratorios que necesitan ejecutar modelos de IA localmente sin recurrir a hardware extremadamente costoso.
La IA redefine las estaciones de trabajo
La evolución del mercado de GPUs ya no gira únicamente alrededor de videojuegos o renderizado gráfico. La inteligencia artificial cambia completamente las prioridades de fabricantes y compradores.
Ahora importan más factores como memoria VRAM, eficiencia térmica, compatibilidad con Linux y capacidad multi-GPU.
ASRock apuesta precisamente a ese nuevo escenario con sus Intel Arc Pro B70. El objetivo parece claro: posicionarse en estaciones de trabajo y servidores donde la IA empieza a convertirse en una carga cotidiana y no solamente experimental.
Los dos modelos ya fueron anunciados oficialmente por la compañía, aunque ASRock todavía no revela precios para América Latina. Ese dato será clave para determinar qué tan competitivas pueden resultar frente a las alternativas ya consolidadas del mercado profesional.
Una marca que quiere crecer más allá del gaming
ASRock, fundada en 2002 y con sede en Taipéi, se posiciona como uno de los fabricantes más importantes de motherboards y hardware para PC. En los últimos años, la compañía amplía su presencia en áreas como estaciones de trabajo, servidores e inteligencia artificial, mientras mantiene su apuesta por productos con buena relación entre rendimiento y costo.
La compañía también destaca iniciativas relacionadas con eficiencia energética y desarrollo de productos con menor impacto ambiental. En América Latina, ASRock ofrece soporte técnico en español y mantiene canales oficiales de atención y redes sociales para usuarios de la región.















