Los taxis, que serán identificados por su color azul, podrán cargarse con 60 kilovatios para recorridos de hasta 300 kilómetros.
En la capital colombiana funcionarán cuatro estaciones de servicio para la carga eléctrica, y los dueños de estos taxis podrán también solicitar a la compañía de energía la instalación de una fuente de carga en sus propios estacionamientos.













