Bajo la capa de hielos permanentes de Groenlandia, modernas mediciones han encontrado un gran cañón de 750 kilómetros que va del centro de la isla al noroeste. Es una longitud que duplica la del Gran Cañón de Colorado. La huella del antiguo río tiene una anchura de 10 kilómetros y una profundidad de 800 metros.
Los investigadores dirigidos por Giorgio Spada, de la Universidad de Urbino, afirman en Science que la huella es tan antigua que no puede corresponderse con la dejada por un glaciar.
















