La Organización Mundial de la Salud ya ha advertido que el brote de Ébola, que se está concentrando de manera mortífera en varios países africanos como Guinea, Sierra Leona y Libera, “está fuera de control”. Y a los ciberdelincuentes el estado de alarma social les ha parecido una buena oportunidad para causar más confusión, y salirse con la suya.
Para ello están utilizando con especial ahínco mensajes de correo fraudulentos. Esto es, lo que en la jerga informática se conoce como “phishing“. Y es que en vez de contener lo que prometen en un primer momento, los mensajes llegan cargados de documentos adjuntos maliciosos y enlaces que conducen a páginas igualmente malignas. El resultado es o bien la infección del dispositivo utilizado para consultar el email o el robo de datos personales.















