Desde que se pusiera en marcha el servicio de Televisión Digital Terrestre (TDT) se ha producido un gran crecimiento en el número de canales ilegales. Cadenas que en los últimos años han proliferado a pesar de su ilegalidad, sustentándose en servicios de teletienda, brujería y concursos “chorra” de todo tipo. Es cuestión de modas.

Como se puede observar, la realidad es muy distinta a lo que se nos prometió con la implantación de la TDT. Si en la televisión analógica ya existían este tipo de canales (con contenidos similares), en la nueva plataforma se han multiplicado por cuatro en apenas unos años. Y lo peor es que ante esta situación sólo nos encontramos con la impotencia que muestran las administraciones autonómicas y la estatal, incapaces de poner freno a este fenómeno que obviamente empobrece la calidad del contenido televisivo. Aunque lo cierto es que los principales canales privados (Tele 5, Antena 3, Cuatro, o La Sexta) también apuestan por estos mismos contenidos a partir de ciertas horas nocturnas.













