Hay quien ve en los sistemas de identificación biométrica, como el escaneo de las huellas dactilares o la propia identificación del iris, una alternativa segura con la que sustituir las tradicionales contraseñas. Pero los especialistas en seguridad no se muestran tan seguros sobre su inviolabilidad.

Kaspersky Lab ha estado investigando sobre las posibilidades de vulneración de los nuevos métodos para autenticación de usuarios y ha llegado a la conclusión de que ya se están desarrollando skimmers para, al menos, hacerse con las huellas de la gente. Esto es algo que afecta a la actividad financiera y al blindaje de los cajeros automáticos, que llevan tiempo siendo objetivo de los ciberdelincuentes. Unos ciberdelincuentes que hasta el momento se han dedicado a clonar tarjetas bancarias.
“El problema con la biometría es que, a diferencia de las contraseñas o los códigos PIN que pueden ser fácilmente modificados en caso de compromiso, es imposible cambiar la imagen de la huella o el iris”, advierten desde Kaspersky Lab.
Origen: Los ciberdelincuentes investigan cómo robar identidades por biometría















